El Sínodo de los obispos y al año de Pablo. De hecho los dos terminaron antes de la elaboración de este número, pero fueron la expresión más fuerte de la vida de la Iglesia universal.

A lo largo de este año, buscamos sintonizar nuestra vida creyente personal con esa vida de todo el cuerpo y al servicio de ese propósito hicimos las consideraciones de los últimos cinco números de nuestra revista.

Para cerrar la reflexión de este año, vamos a usar este espacio para darte a conocer los grandes temas con que el Papa hace una elaboración final de las reflexiones del Sínodo:

Para leer más »»

Homilía del santo padre Benedicto XVI en la clausura del Sínodo de los Obispos sobre la Palabra, Basílica de San Pablo extramuros, domingo 26 de octubre del 2008.

Nuestra portada de la revista La Cruz de Noviembre-Diciembre

Sínodo de la Palabra y año de Pablo. Vivir de la vida de la Iglesia, pasa hoy por ahí. La Palabra fue dicha para que se haga una con tu vida. Pablo es el ejemplo más claro. De entre todas las palabras de la escritura, hay una que es especialmente entrañable y, por lo mismo, especialmente capaz de hacerse vida en tu vida: los Salmos.

Piensa en la experiencia más bella y gratificante para un ser humano. La de amar y ser amado y eso sucediendo en uno de esos momentos “mágicos”, en que esa experiencia se da con suficiente plenitud y armonía. Si te filmaran el momento y lo pudieras ver después y analizaras las expresiones que fluyeron espontáneas, no pasarían de unas cuantas variaciones del mismo tema: mi vida, mi amor, te necesito, nunca te vayas a ir, aquí estaré para siempre, no te preocupes, yo también, no tengas miedo aquí estoy,… ¡Una experiencia así y expresiones tan pobres!

Dios que nos creó y conoce de qué barro estamos hechos, sabía de esa pobreza tan radical y no se resignó a que nuestra comunicación con Él, se viera esclavizada a esa pobreza. Él sabía que nuestro anhelo más profundo, antes o después, sería platicar con Él, desde lo más profundo y entonces nos hizo los Salmos.

Conocer los Salmos es, en sí misma, una hermosa tarea, porque, además, son muy bellos. ¿Cómo formar una gran tradición orante en la Iglesia, sin los Salmos? ¿Cómo hacer de nuestros procesos de formación en la fe, escuelas de santidad y de oración, sin los Salmos? ¿No nos vendría mejor aprender a usarlos para nuestra oración personal, en vez de leer tal o cual libro piadoso, aunque nos conmueva hasta las lágrimas?

Para leer más »»

Nuestra portada de la revista La Cruz de Septiembre-Octubre

Nuestra portada de la revista La Cruz de Septiembre-Octubre

Damasco. Camilian Demetrescu, 2008

Damasco. Camilian Demetrescu, 2008

El Año paulino se concluye, pero estar en camino juntamente con san Pablo, alcanzar con él y gracias a él el conocimiento de Jesús, y ser iluminados y transformados por el Evangelio como él, siempre formará parte de la existencia cristiana. Y, superando el ámbito de los creyentes, san Pablo seguirá siendo siempre “maestro de los gentiles”, que quiere llevar el mensaje del Resucitado a todos los hombres, porque Cristo los conoce y ama a todos, pues murió y resucitó por todos ellos.

No os acomodéis al mundo presente, antes bien trans- formaos mediante la renovación de vuestro modo de pensar, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios (Rm 12, 2).

Las dos palabras decisivas de este versículo son: “transformar” y “renovar”. Debemos llegar a ser hombres nuevos, transformados en un modo nuevo de existencia. El mundo siempre anda buscando novedades, porque con razón nunca se siente satisfecho de la realidad concreta. San Pablo nos dice: el mundo no puede renovarse sin hombres nuevos. Sólo si hay hombres nuevos habrá también un mundo nuevo, un mundo renovado y mejor. Lo primero es la renovación del hombre. Esto vale para cada persona. El mundo sólo será nuevo si nosotros mismos llegamos a ser nuevos. Esto significa también que no basta adaptarse a la situación actual.

Extracto de la Homilía de Clausura del Año Paulino de Benedicto XVI, el día Domingo 28 de junio de 2009

Homilía completa aquí »»

Ponerte en contacto con la Palabra, para allí encontrar a Jesús no es solamente un primer paso, evidente en el esfuerzo de ser cristianos, es, sobre todo, una aventura fascinante e interminable.

¿Para ti quien soy? preguntó un día Jesús al grupito de los más cercanos, los íntimos. En realidad todo bautizado, antes o después, está llamado a enfrentar, en carne propia y en la soledad del corazón, esa pregunta.

¿Cuántos de nosotros, bautizados, conocemos a Jesús por los ojos de un tercero? Terceros que pueden ser de diferente calificación como reveladores de Jesús, pero que, finalmente, son filtros entre Jesús y yo.

Terrible e inútilmente conocemos a Jesús así, porque no tendremos posibilidad real de responder ¿para ti yo quien soy? o su paralela, ¿para ti Él quien es?

A Pablo, la Palabra que conocía como fariseo, lo llevó a Jesús y con ella alimentó ese encuentro tan personal que tuvo, antes de salir a predicar que él no conoce más que a Cristo y a éste crucificado.

Nuestra portada de la revista La Cruz de Julio-Agosto

Nuestra portada de la revista La Cruz de Julio-Agosto

El Papa Benedicto XVI presidirá el domingo 28 de Junio en la Basílica Ostiense las primeras Vísperas de la solemnidad litúrgica de los Santos Pedro y Pablo que signarán el inicio de la jornada de clausura del Año Paulino. Un evento que él inauguró, con una análoga celebración litúrgica, el 28 de Junio del 2008; y como entonces, para subrayar el significado ecuménico -que se ha extendido a muchas celebraciones de este Año Paulino-. Estarán presentes y estarán cerca del Papa representantes de las Iglesias cristianas en Italia, particularmente de las presentes activamente en Roma. La invitación a participar a las Vísperas fue hecha por el Cardenal Andrés de Montezémolo, Arcipreste de la Basílica de San Pablo, y por el Cardenal W. Kasper, Presidente del Pontificio Consejo de Promoción de la Unidad de los Cristianos.

Fuente: Anno Paolino.org

Ya antes de Jesús, en el Antiguo Testamento, Israel había vivido la Palabra.

La leía, la releía, la guardaba, como lo hará después María, en su corazón, la transmitía de generación en generación. Era su alimento, su luz, su fuerza.

Se sabían el pueblo de la Palabra y así se querían y así se vivían.

Con Pablo sucede un fenómeno cuya magnitud no ha sido ni podrá ser igualada. En Pablo, la palabra y su vida personal se entrelazan y se convierten en Palabra con mayúscula, Palabra de Dios.

Pues bien, ¿qué palabras de la Sagrada Escritura ya se han entrelazado con tu vida y ya las dos son una realidad, aunque todavía esté en proceso de madurar?

Es claro que no todas las palabras que encuentras en los textos bíblicos fueron dichas para ser oídas personalmente por ti, entendiendo por oír palabras que las recibes en el corazón y dan fruto como la semilla de la buena tierra.

Pero también es claro que, entre todas, si hay unas cuantas que fueron dichas personalmente para ti. Que fueron dichas para que sepas que Dios te ama y te quiere pleno y fecundo.

Nuestra portada de la revista La Cruz de Mayo-Junio

Nuestra portada de la revista La Cruz de Mayo-Junio


Para tener sosiego hoy en mi vida y así poder escuchar sin prisa exterior o interior ¿qué necesito? Reconoce que es una respuesta difícil si la quieres llevar a la vida diaria.

Pues bien ¿qué pasó con Pablo, cuando se topa en seco a Jesús? Le ponen junto a un maestro espiritual y pasa una serie de años en el sosiego, escuchando la Palabra que oyó.

Nuestra portada de la revista La Cruz de Marzo-Abril

Nuestra portada de la revista La Cruz de Marzo-Abril



Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.